Agencias.- El Partido Demócrata obtuvo una contundente victoria en las elecciones de medio término celebradas este martes en Estados Unidos, al conquistar el control del Senado y la Cámara de Representantes, en una jornada marcada por derrotas republicanas en estados que durante décadas habían constituido bastiones conservadores
Los demócratas ya habían asegurado 54 de los 100 senadores que conforman esa cámara, cantidad que se proyecta podría aumentar, mientras que los republicanos tenían asegurados 44 escaños.
En la Cámara de Representantes ya tenía asegurado 228 escaños, 10 más de los 218 que necesitaba para tener mayorías y esa cantidad aumentará al finalizar el conteo. Los demócratas habían asegurado apenas 139 escaños de los 435 que conforman esa cámara.
Según los resultados y proyecciones divulgados por agencias de noticias internacionales, durante la madrugada de este miércoles, los demócratas consiguieron arrebatar a los republicanos escaños senatoriales en Texas, Kansas, Carolina del Sur, Carolina del Norte y Ohio, además de otros estados decisivos para la composición del Congreso.
Uno de los resultados más sorprendentes se produjo en Texas, donde el demócrata James Talarico derrotó al republicano Ken Paxton y puso fin a décadas de dominio republicano sobre uno de los escaños del estado en el Senado federal.
La victoria fue acompañada por otro resultado de gran trascendencia cuando la demócrata Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano Greg Abbott, quien buscaba un cuarto mandato consecutivo.
Texas, uno de los estados más poblados e influyentes de Estados Unidos, había constituido durante décadas una de las principales fortalezas electorales del Partido Republicano.
En Kansas, los demócratas también consiguieron una victoria histórica al conquistar un escaño senatorial por primera vez desde la década de 1930.
En Carolina del Sur, la demócrata Annie Andrews derrotó a Darline Graham, candidata respaldada por Trump, mientras que en Carolina del Norte el exgobernador Roy Cooper superó al republicano Michael Whatley.
En Ohio, el demócrata Sherrod Brown recuperó el escaño que había perdido dos años antes, al derrotar al senador republicano Jon Husted.
Trump reconoce la victoria, pero rechaza responsabilidad
El presidente Donald Trump reaccionó a los resultados tratando de desvincular las derrotas republicanas de su gestión, aunque reconoció el desempeño electoral de sus adversarios.
«Los demócratas hicieron un buen trabajo. Lucharon duro», declaró durante una entrevista telefónica con Fox News.
Sin embargo, rechazó que los resultados constituyeran un rechazo personal a su presidencia.
«No lo considero un golpe contra mí», afirmó, al tiempo que defendió su gestión y atribuyó parte de las derrotas a los propios candidatos republicanos.
Horas antes, cuando comenzaban a conocerse los resultados, Trump había publicado en sus redes sociales que, de haber estado personalmente en las boletas, habría ganado por una amplia diferencia.
En otra entrevista concedida a CBS News, el mandatario advirtió que está preparado para utilizar su autoridad presidencial frente a un Congreso dominado por la oposición.
«Tengo el poder definitivo: se llama veto», expresó Trump, dejando claro que podría bloquear las iniciativas legislativas demócratas con las que esté en desacuerdo.
Los resultados reflejan un cambio en el comportamiento electoral de sectores que habían respaldado a Trump en 2024, particularmente votantes jóvenes, hispanos y residentes en comunidades tradicionalmente republicanas.
El elevado costo de la vida, las consecuencias económicas de los aranceles comerciales y la guerra con Irán }figuraron entre los principales asuntos que influyeron en el voto.
Según una encuesta electoral de Associated Press, aproximadamente dos tercios de los votantes consideraron que las políticas económicas de Trump habían empeorado las condiciones del país.
Los demócratas centraron buena parte de su campaña en responsabilizar al Gobierno republicano por el encarecimiento de los productos y las dificultades económicas de las familias estadounidenses.
Un Congreso que limitará el poder presidencial
La nueva composición del Congreso transformará las relaciones entre la Casa Blanca y el Poder Legislativo a partir de enero de 2027.
Con mayoría en ambas cámaras, los demócratas podrán impulsar investigaciones parlamentarias sobre la administración Trump, supervisar las actuaciones del Gobierno y condicionar la aprobación de leyes y presupuestos.
En el Senado también tendrán capacidad para bloquear nombramientos presidenciales, incluidos eventuales candidatos a la Suprema Corte de Justicia.
El líder demócrata Chuck Schumer consideró que los resultados representan una transformación generacional del mapa político del Senado y sostuvo que su partido deberá responder a las expectativas de cambio expresadas por los electores.
En la Cámara de Representantes, la victoria abre la posibilidad de que Hakeem Jeffries se convierta en el primer afroamericano en ocupar la presidencia de ese organismo, cuando se instale el nuevo Congreso el próximo 3 de enero.

